Monday, 28 January 2024
Resumen ejecutivo
El agua es necesaria para la subsistencia de todas las formas de vida, para el buen
funcionamiento de los ecosistemas y para la obtención de recursos naturales. Además, es un factor
estratégico para el desarrollo económico. Su correcta gestión es indispensable para garantizar un
suministro de calidad, sostenible, ininterrumpido, que minimice pérdidas, y cuente con la capacidad
de responder a los cambios de la oferta y demanda.
En términos generales, la gestión del agua se sustenta en un conjunto de políticas, atribuciones y
responsabilidades mediante las cuales el Estado, los sectores económicos (principalmente
agropecuario, industrial, y energético) y la sociedad en general deben promover coordinadamente el
control y manejo de este recurso.
Durante las últimas décadas, la disponibilidad anual por habitante en México ha pasado de 10
mil metros cúbicos (m3) promedio en 1960, a 4 mil m3 en 2000 y 3.2 mil m3 en 2020. El deterioro
y explotación de los cuerpos de agua, sumado al aumento de la población y al incremento de
las sequías, provocará que para 2030, la disponibilidad en México descienda por debajo de los
3 mil m3 por habitante al año.
Un factor adicional que afecta la disponibilidad de recursos hídricos es el cambio climático. El
incremento de la temperatura y la variación en las precipitaciones han afectado las principales
cuencas hidrológicas del país, por lo que se requieren modelos basados en escenarios climáticos y la
actualización de las regulaciones de las regiones hidrológicas más vulnerables para lidiar con estos
efectos.
El norte y centro de México han sido las regiones más afectadas, donde la temperatura media anual
ha incrementado entre 1.2 y 2.4 °C de 2000 a 2020.
1 Esto ha propiciado la variación de lluvias en el
país y, con ello, la baja de la capacidad de las principales presas. El gobierno mexicano debe
actualizar las políticas para la correcta gestión del agua con el objetivo de abastecer a la
población
mexicana, y para dar cumplimiento a los acuerdos transfronterizos que se tienen con Estados Unidos,
Belice y Guatemala.
El acceso al agua es un tema de seguridad nacional, un pilar de la política ambiental, y un factor
clave en la política social y económica. Su disponibilidad condiciona las posibilidades de
crecimiento y
desarrollo del país y su calidad es factor determinante para la salud y bienestar de la población.
La demanda de agua en el mundo ha aumentado por un factor de seis en los últimos 100 años. En
2017, la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE) concluyó que la
demanda aumentaría un 55% a nivel mundial entre 2000 y 2050. Aún cuando el tema se ha centrado
principalmente en las necesidades humanas, el agua también es necesaria para el funcionamiento de
los ecosistemas.
Sin el agua suficiente, estos se degradan, pierden su biodiversidad y con ello
se
afecta su funcionalidad y equilibrio.
El fenómeno del cambio climático es una de las principales preocupaciones, pues afecta el
funcionamiento de dichos ecosistemas, aumenta la frecuencia e intensidad de las tormentas,
inundaciones y sequías, y provoca variaciones en la disponibilidad del agua en el planeta.
El
volumen
de agua para la población se ha visto afectado durante los últimos años: según el Informe Mundial de
las Naciones Unidas (ONU) sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos señala que en 2050 la
escasez de agua afectará a alrededor de la mitad de la población mundial, que vive en regiones con
estrés hídrico.
2. El agua en el mundo
Entre 1950 y 2022 la población mundial incrementó de 2.6 mil millones a 8 mil millones de
personas, y se estima que para 2050 llegue a 10 mil millones.
5 Actualmente, México es el décimo
país más poblado en el mundo con 130.1 millones de habitantes (gráfica 1).
Gráfica 1. Países con mayor población en el mundo 2021 (millones de habitantes)
Situación del agua en México by https://imco.org.mx